• Carlos Colás Argudo

EFECTOS DEL EJERCICIO FÍSICO EN PERSONAS CON ESTRÉS Y/O ANSIEDAD

En primer lugar, para ponernos en contexto tenemos que explicar en qué consiste o que es el estrés.

El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.

Hasta aquí todo bien, lo de siempre, es ese demonio que se ha instaurado en nuestro ritmo de vida frenético que por supuesto sigue aumentando (pero eso es otro jardín).

Pues déjame decirte que el estrés es también una reacción de tu cuerpo a un desafío y que en pequeños episodios puede ser positivo. Como un pequeño pepito grillo que tenemos en nuestro interior y que te dice “oye no te olvides de esto”. Como todo en su medida será positivo y en este caso si mantenemos un estrés constante tendrá efectos negativos.

Este estrés mantenido o también llamado Estrés Crónico puede causar algunos síntomas físicos y emocionales en nuestro cuerpo como, por ejemplo:

  • Dolor de cabeza

  • Mala memoria

  • Falta de energía

  • Dolor mandibular

  • Cansancio

  • Insomnio

  • Cambios de peso

  • Diarrea o estreñimiento

Es muy importante la situación en sí misma, como que la persona la evalúe como amenazante y crea que no tiene percepción de control sobre esa situación, desbordando su capacidad de afrontamiento.

Esos síntomas y signos vistos anteriormente siempre dependerán de muchísimos factores, y el nivel de estrés dependerá por supuesto de la interpretación que la persona realiza sobre su capacidad para superar la situación a la que se enfrenta.

Bien y oye, ¿qué podemos hacer para intentar evitar estos problemas? Algunos consejos que nos puedan venir bien son:

  • 1. Organiza las actividades que vas a realizar y cómo las vas a llevar a cabo

  • 2. Ponte unos objetivos a seguir

  • 3. Mantente formado y entrenado en el trabajo que estás desempeñando

  • 4. Conoce los recursos externos y a quién dirigirte si te sientes desbordado.

  • 5. Transmite tus inquietudes o problemas a tus seres queridos

  • 6. Analiza tus duelos o conflictos para evitarlos en el futuro

  • 7. Conoce tus limitaciones y asúmelas

  • 8. Programa actividades que te resulten satisfactorias

Bien después de todo esto Carlos, ¿por qué no me cuentas algo que me pueda venir bien, que yo estoy muy estresado/a?

Está claro que, si te sientes completamente desbordado y te ves incapacitado recurrir a un profesional será tu mejor opción. Existen muchas maneras de abordar este problema, la meditación, realizar actividades en la naturaleza, disfrutar con tus seres queridos y por supuesto el ejercicio físico.

En una revisión sistemática llevada a cabo por Aaron Kandola et al, recogían los datos de como por ejemplo un tercio de las personas acaban dejando su tratamiento farmacológico para la reducción de estrés y/o ansiedad. Las intervenciones basadas en la actividad física (desde el entrenamiento de fuerza hasta el simple caminar) han demostrado un efecto antidepresivo en personas con depresión, suponiendo una mejora de calidad de vida, menos angustia psicológica y una mejor salud física, todo ello sumado a unos efectos adversos muy reducidos.

En la mayoría de las personas que se les ha diagnosticado problemas de estrés o mentales han coincidido en que no realizan ejercicio físico. Por tanto, como ya hemos dicho, puede ser una grandísima idea el hecho de aventurarte y realizar algo de actividad física (por supuesto elige la que más te guste). ¡El movimiento es vida!


¡Un placer como siempre poder aportar mi pequeño granito de arena y muchas gracias!







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